Queremos compartir contigo la experiencia de algunas personas en su paso por Casa Natal:

Casa Natal nos entregó la oportunidad para poder comunicarnos en un espacio más imparcial, en donde aprendimos a dialogar, de una forma mucho más constructiva y colaborativa, no enfrentándonos de manera constante.


Paula nos ayudó entregándonos herramientas para poder sentar bases que nos permitieron enfrentarnos a la idea de la paternidad y maternidad de forma diferente. Pudimos revisar qué cosas podían estar interfiriendo en nosotros, ya fuesen las expectativas respecto al otro, embarazo, parto, etc. para poder bajarlas a la realidad y encontrar un punto medio ahí también.

 

En el fondo sentimos que pudimos ir trabajando distintos temas que de una forma u otra nos aportaron hoy en día para sentirnos más preparados como padres para el desafío que significa el traer al mundo un nuevo ser.

Agradezco a la vida haberme dado la oportunidad de conocer a Sofía. Ella fue mi apoyo en uno de los momentos mas difíciles de la vida, luego de un parto no respetado, estrés post traumático y depresión post parto. Me acompañó y me ayudó a ver la maternidad como un regalo maravilloso, permitiéndome disfrutar a mi bebé.

 

Con ella descubrí que la salud mental de la mujer debe ser tratada por especialistas en ella, que no todos los profesionales están preparados para abordar a la mujer con una mirada integral, respetando los tiempos personales, entregando contención y amor, como lo hace Sofía.

Contar con la ayuda y acompañamiento nutricional de Camila después de sufrir dos abortos espontáneos muy seguidos este año fue esencial en mi proceso de recuperación.

 

Además del trabajo emocional y el duelo, sentí necesario trabajar mi alimentación para recuperar mi salud hormonal, restaurar mi ciclo y volver a sentirme yo. Es un trabajo que va mucho más allá del cuerpo físico y del peso, que transciende a cómo nos sentimos con nosotras mismas. Gracias por su calidez, empatía y por hacer mi proceso un poco menos duro. 

Llegué a Paula en medio de una desesperación, estrés y tristeza profunda, con una bebé de 5 meses, siendo trabajadora (independiente), esposa, ama de casa, mujer, con una cantidad de problemas familiares sin resolver que me afectaban desde mi infancia. En mi nueva etapa de madre los ví reflejados en mi comportamiento, me sentía perdida, ansiosa, con mil preguntas, triste, me cuestionaba, me autoexigía, no comprendía porque  me sentía así, por suerte conseguí en Internet a Casa Natal. Luego de leer a todas las profesionales que allí atienden, sentí una conexión especial con las palabras de Paula y no me falló, comencé terapia con ella de inmediato cada sesión era una liberación, aprendizaje, consuelo, acompañamiento, comprensión, te escucha, no te juzga, proporciona consejos apropiados y muy acertados, apropiados a cada realidad. Hoy escribo estas líneas, habiendo terminado mi terapia y sintiéndome mucho mejor. Entiendo que ser mamá no es fácil, es una tarea muy compleja, pero viéndolo de una forma más positiva, amorosa y disfrutándolo, cerrando capítulos familiares que me habían afectado durante años, sintiéndome más tranquila, más entendida, menos sola, disfrutando la maternidad con sus altos y bajos, menos estresada , ¡más feliz! 

Comencé la psicoterapia con Sofía cuando tenía alrededor de 4 meses de gestación, que no había sido planificada, ni venía de la mano de una relación de pareja estable. Aunque ya tenía 36 años, mi vivencia era como ser una adolescente que si bien veía la opción de ser madre como una posibilidad, ahora estaba gestando "por error",  por lo tanto, no era una noticia feliz, y así quedaba claro cada vez que lo develaba a algún familia o amig@.


Fue así que poco a poco pude conectar más con el amor a mi bebé y con el agradecimiento por la oportunidad de ser madre, gracias a la aceptación, contención, dulzura y empatía que manifestó Sofía desde el comienzo, ayudando además a que yo pudiera re-conectar con mi fortaleza y poder femenino.

 

Agradezco el amor con que realiza su quehacer, el enfoque donde involucra la visión holística del ser humano, dando espacio a la espiritualidad y a lo más concreto, y también el hermoso espacio terapéutico en medio de un jardín maravilloso, donde yo siento que ya se inicia la sesión al sólo caminar a través de él.

Vínculo
con el bebé

Llegué a Paula por recomendación de una amiga, para superar -entre otros miedos- la pérdida de nuestro primer hijo en gestación. Le agradezco enormemente porque nos ayudó a cicatrizar esta herida con respeto, mesura, amor y empatía. Sin duda nos ayudó junto a nuestro esposo para que comenzáramos a disfrutar nuestro actual embarazo, libre de preocupaciones y miedos que teníamos arraigados.
 

Gracias a Paula disfrutamos cada momento de nuestro embarazo, la comunicación de nuestras emociones y estados de ánimo se realizan de forma natural y eso nos ha permitido consolidarnos aún más como familia y pareja.

Cuando comenzó nuestro proceso de embarazo, sentimos que el sistema medico formal no satisfacía nuestras expectativas, este no acepta fácilmente una mirada consciente del embarazo, con todas sus aristas físicas y emocionales y tampoco logra brindar toda la contención que se requiere en el proceso.

 

Por eso recurrimos a Sofía, en busca de apoyo físico y emocional para el embarazo y parto, y preparándonos de manera consciente para lo que se nos venía por delante. 

 

Ella nos brindó todo su conocimiento y las herramientas para que atravesáramos la experiencia de la manera más placentera y amorosa posible. Nos  brindó un acompañamiento continuo durante todo el embarazo, trabajo de parto y postparto. Nos informó y entregó recursos para cada una de las etapa... la sentimos como una guía amorosa, en un espacio completamente conocido por ella, desde el cariño, el conocimiento y la contención.

Vivir un nuevo embarazo con los miedos que se arrastran luego de una pérdida, puede provocar que los 9 meses de gestación se conviertan en un infierno. Conocí a muchas mujeres en esa sintonía tóxica que no era saludable ni para ellas ni para sus bebés.
 

Por eso decidí buscar ayuda en Sofia, quien transformó mi experiencia pasada en luz para guiar un nuevo camino y así lograr convertirlo en una etapa muy consciente y conectada con mi cuerpo y la sabiduría ancestral de todo mi linaje. Fue ella quien me entregó las herramientas para poder disfrutar con gozo el milagro de gestar y autogestarme.

Pocas son las palabras que pueden describir el acompañamiento que tuvimos Alma y yo con Sofi. Desde el primer momento que me contacté con ella estuvo de manera incondicional, nos acogió en un espacio amoroso, de cuidado, de mucha compasión, siempre presente. Te estaré eternamente agradecida Sofi por haberme acompañado de esa manera en uno de los momentos más difíciles e importantes de mi vida. Y espero que la vida nos haga coincidir en alguna parte del mundo para que Alma te pueda conocer.

Estoy super convencida que todo el tiempo, el esfuerzo dedicado a la preparación del parto natural valió la pena, porque te prepara como mujer para vivir de modo consciente la experiencia de dar a luz, en lugar de que tu dependas del médico y de las enfermeras. Está el doctor ahí como un factor muy importante, pero es un asistente, no es él el protagonista.

El apego, eso no se me va a olvidar nunca, y sólo por eso ya valió la pena. Vale la pena prepararse para enfrentar el dolor en forma serena y consciente.

Paula es una excelente profesional, durante mis sesiones me he sentido muy cómoda y en confianza con ella al comentarle parte de mi vida. Siempre escucha con mucha atención. Gracias a esta terapia he podido aceptar tal cual es mi maternidad. Muy preocupada también del entorno familiar que a uno la rodea. Gracias a su experiencia entiende muy bien por lo que uno esta pasando y te entrega las herramientas necesarias para sentirte mejor.

Conocí a Sofía, pocos días después de haber sufrido una pérdida de 8 semanas de gestación, y que nos había significado más de dos años de búsqueda y tratamientos de fertilidad.

 

Estaba destrozada, cansada, desilusionada y con mucha angustia por un proceso de mucho dolor y sacrificio. Desde que la conocí, mi vida volvió a tomar sentido, y comencé un viaje de “autogestación”que me ha permitido sanar muchas heridas profundas del pasado, junto con dar a luz muchos aspectos que no había visto en mí. A más de un año de la pérdida, y aún sin poder embarazarme otra vez, siento que no podría estar de pie, sin Sofía acompañándome en este camino de crecimiento y autocuidado.

La terapia de pareja que tuvimos con Paula nos ha servido mucho para avanzar como pareja, nos permitió visualizar soluciones a varios de los problemas que manteníamos como pareja y algo que me encantó fue que aprendimos a negociar. Recomiendo 100% la terapia de pareja con paula, ya que es una profesional que se encuadra súper bien, es súper neutral y mantiene una actitud súper asertiva. Es seca, la adoramos y gracias por guiarnos en este proceso.